LOS PALACIOS Y VILLAFRANCA CELEBRA CON SOLEMNIDAD Y GRAN PARTICIPACIÓN LA FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI
Los Palacios y Villafranca volvió a vivir con gran fervor una de las celebraciones religiosas más importantes de su calendario litúrgico: la festividad del Corpus Christi. Las calles del centro de la localidad se llenaron de vecinos y vecinas que acompañaron al Santísimo Sacramento en la tradicional procesión, en una jornada marcada por la devoción, el ambiente festivo y el esplendor ornamental que lució durante todo el recorrido.
08/06/2026. 1093 lecturas.
La jornada festiva del domingo del Corpus comenzó a las nueve de la mañana en la Parroquia Mayor de Santa María la Blanca, donde se celebró una Función Solemne presidida por el párroco, D. Diego Pérez Ojeda, y concelebrada junto al resto del clero local. Tras la eucaristía, dio comienzo la tradicional procesión del Corpus Christi por las calles de la feligresía, especialmente engalanadas para la ocasión con altares, balcones decorados y numerosos detalles ornamentales que realzaron aún más el recorrido.
El amplio cortejo procesional estuvo encabezado por numerosos niños y niñas que este año han recibido su Primera Comunión. También participaron representantes de los grupos jóvenes, las juntas de gobierno de las distintas hermandades de Gloria y Penitencia de la localidad, así como miembros del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, presidido por Ana María Costa. Junto a ellos estuvieron presentes diferentes grupos de oración, consejos pastorales y miembros de la Corporación Municipal.
Como cada año, la procesión, organizada por la Hermandad Sacramental y de la patrona, contó con cinco pasos que conformaron un destacado cortejo religioso. El primero de ellos portaba al Niño Jesús, imagen que recibe culto en la Capilla de Nuestra Señora de la Aurora, sede de la Hermandad del Gran Poder. Le siguió la imagen de Santa Ángela de la Cruz, venerada en la capilla servita de Nuestra Señora de los Dolores y obra del imaginero sevillano José María Leal.
A continuación procesionó San Antonio de Padua, que recibe culto en la Capilla de San Sebastián, sede canónica de la Hermandad de la Vera Cruz, y que despierta una profunda devoción entre muchos palaciegos y palaciegas. El cuarto paso correspondió a la Inmaculada Concepción, perteneciente a la propia Hermandad Sacramental. Cerró el cortejo, como es tradición, el Santísimo Sacramento que procesionó en el paso de la Custodia del Bicentenario, una monumental obra de orfebrería neobarroca que contiene más de 80 kilos de plata de ley, alcanza los 2,5 metros de altura y fue realizada por los Talleres Villarreal.
Los vecinos y vecinas de Los Palacios y Villafranca volvieron a implicarse masivamente en esta celebración, adornando balcones y fachadas de viviendas, así como instalando altares efímeros a lo largo del recorrido procesional. A estos se sumaron los preparados por las diferentes hermandades de la localidad, contribuyendo a crear una atmósfera de especial solemnidad y belleza.
La música también tuvo un papel destacado durante la jornada. La Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de la Vera Cruz abrió el acompañamiento musical del cortejo, mientras que la Banda de Música Fernando Guerrero puso sus sones tras la Custodia, demostrando una vez más el alto nivel artístico de las formaciones musicales palaciegas.
Con esta celebración, Los Palacios y Villafranca reafirmó una vez más su tradición, fe y arraigo en torno al Corpus Christi, una festividad que cada año reúne a cientos de personas en torno a una de las manifestaciones religiosas y culturales más emblemáticas del municipio.
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