07/04/2026. 587 lecturas. Los embalses de la Cuenca Hidrográfica del Guadalquivir se encuentran al 85,9% de su capacidad, con 6.900 hectómetros cúbicos almacenados, muy por encima del 59,56% registrado en abril del año pasado. La recuperación se atribuye al intenso episodio de borrascas de febrero, que dejó lluvias generalizadas y permitió la recarga de los principales sistemas de explotación.
Pedro Parias, presidente de Feragua, ha expresado su confianza en que la CHG autorice la dotación completa asegurando que los regantes están comprometidos con un uso eficiente del agua, pese a la mejora. La presidenta de la CHG, Gloria Martín Valcárcel, ya adelantó que la campaña será “normal” y que se prevé autorizar el 100% de la dotación, aunque recordó que la cuenca mantiene un “déficit estructural”.
Pese a la abundancia actual, algunas zonas han tenido que iniciar pequeños riegos en las últimas semanas debido a la ausencia de lluvias tras el episodio de febrero. Para garantizar el suministro, Feragua calcula que el desembalse superará los 1.200 hectómetros cúbicos entre mayo y septiembre de 2026, necesarios para abastecer a unas 650.000 hectáreas de regadío.
La evolución de las dotaciones en la última década refleja la dureza de la sequía: desde los 5.000 m³/ha de 2018 se pasó a mínimos históricos en 2023, con solo 700 m³/ha, lo que obligó a cultivos como el arroz a renunciar a la siembra. La recuperación comenzó en 2024 y se consolidó en 2025 con 5.500 m³/ha.
Embalses estratégicos como La Breña II, Bembézar o Guadalmellato han experimentado incrementos significativos, permitiendo equilibrar la distribución del recurso. Feragua celebra que, por fin, la campaña se plantee “sin restricciones en ningún sistema de explotación”, aunque insiste en mantener la prudencia ante futuras sequías.
La dotación de 6.000 m³/ha es considerada la referencia para cultivos como maíz, algodón, girasol, cítricos o hortícolas, y permitiría recuperar la normalidad productiva en toda la cuenca.